Hacia una gobernanza más colaborativa: el proceso del Baix Ebre

El Baix Ebre consolida la evolución de su modelo de gobernanza estratégica con los Grupos de Acción Concertada como eje de la colaboración público-privada

La propuesta de gobernanza estratégica territorial del Baix Ebre se consolida y avanza hacia un modelo de gobernanza colaborativa que combina la cooperación intermunicipal y la coproducción público-privada, con una clara orientación a proyectos. Con el soporte técnico de EQU desde los inicios, los Grupos de Acción Concertada (GAC) se refuerzan como el principal mecanismo de coordinación y trabajo conjunto entre administraciones, sector educativo, entidades sociales y empresas del territorio.

A partir de una primera fase centrada en el diagnóstico territorial —que permitió definir de forma colectiva en qué momento se encontraba la comarca, cuál era su punto de partida y hacia dónde quería avanzar, con una visión de futuro clara e indicadores concretos—, el proyecto ha evolucionado hacia una organización pensada no solo para fomentar la participación, sino para impulsar la colaboración efectiva y la coproducción de proyectos estratégicos.

De la intención participativa a una colaboración efectiva

En una fase inicial, el sistema de gobernanza preveía la creación de un Foro Estratégico Territorial, una comisión delegada y diversos grupos de trabajo de carácter técnico. Aunque estos grupos no llegaron a desplegarse plenamente, el proceso permitió identificar con claridad los límites de un modelo esencialmente consultivo y la necesidad de avanzar hacia una organización más orientada a la acción.

A partir de esta reflexión y sobre la base de los proyectos prioritarios identificados durante la fase de diagnóstico, hace aproximadamente un año se crearon los Grupos de Acción Concertada (GAC), concebidos como espacios estables de trabajo colaborativo y orientados al desarrollo de proyectos concretos de interés comarcal.

Los GAC están integrados por personal técnico municipal, ayuntamientos, entidades sociales, centros educativos y empresas privadas, y se posicionan como el núcleo operativo del sistema de gobernanza: superan el rol consultivo para situarse en el centro de la toma de decisiones y de la implementación.

Actualmente hay dos GAC plenamente activos: el GAC de Economía y Educación y el GAC de Territorio, Movilidad y Gobernanza. Está previsto que durante 2026 se despliegue un tercer grupo, el GAC de Sociedad, vinculado a los ámbitos sociales.

Una estructura de gobernanza horizontal y orientada a proyectos

La experiencia acumulada durante el primer año de funcionamiento de los GAC ha sido determinante para repensar la organización global del sistema de actores de la comarca. El nuevo esquema sitúa estos grupos en el eje central de la organización, coordinados por la Comisión Delegada —o Comisión de Gobernanza—, que asume además los ámbitos transversales y comunes a todos los grupos, como la captación y gestión de fondos europeos.

El Foro Estratégico Territorial se consolida como el espacio de encuentro de todos los agentes del territorio: legitima el funcionamiento de los GAC, avala el despliegue de los proyectos y acoge espacios de reflexión colectiva para generar nuevas iniciativas y seguir avanzando en el proyecto de comarca.

Este cambio organizativo representa una evolución clara: de un modelo centrado en la participación en políticas impulsadas desde el sector público a una organización orientada a la colaboración público-privada, la coproducción y el trabajo por proyectos, con una estructura horizontal y flexible.

Proyectos tractores y primer balance de los GAC

Los dos GAC han completado un primer año de funcionamiento con un balance muy positivo, destacando la implicación activa de ayuntamientos, direcciones de centros educativos y empresas. Este trabajo conjunto ha permitido impulsar proyectos tractores en ámbitos clave para el futuro de la comarca.

Entre otros, destacan iniciativas vinculadas a la movilidad residencial y la formación, especialmente en relación con los centros educativos, así como el desarrollo de comunidades energéticas, con una apuesta por invertir en energía social como parte de la transición hacia un modelo energético sostenible en un territorio históricamente vinculado a la energía nuclear.

Este recorrido ha motivado que se repiense el organigrama comarcal, un cambio que está previsto formalizar próximamente en el marco de la Comisión Delegada.

Un liderazgo pionero que se consolida

La evolución del proceso de gobernanza estratégica del Baix Ebre sitúa a la comarca como la primera de Cataluña en desplegar una estructura de gobernanza colaborativa basada en Grupos de Acción Concertada, con una organización orientada a la coproducción de proyectos y a una colaboración público-privada efectiva.

Este liderazgo, que ya se puso de manifiesto en una fase anterior del proyecto, se consolida ahora a partir de la experiencia práctica y el aprendizaje colectivo, reforzando al Baix Ebre como territorio de referencia en nuevas formas de gobernanza territorial.

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