La gestión del territorio y de las políticas públicas es, cada vez más, un proceso de concentración y colaboración entre organizaciones públicas y privadas.

Una nueva manera de gobernar está emergiendo: La gobernanza democrática territorial. Un modo de gobernar cuyo objeto es la mejora de la capacidad de organización y acción de una sociedad. Su principal instrumento es la gestión relacional (redes) o de las interdependencias entre los diferentes actores liderada por los gobiernos democráticos. Y su finalidad es el desarrollo humano.

Cada vez más, se hace necesario identificar y construir ámbitos y formas de colaboración entre organizaciones públicas y privadas para crear valor añadido desde la acción conjunta.

Cada vez más, se hace necesario diseñar y elaborar herramientas de gestión a partir de los ejes en los que se fundamentan la eficacia y la legitimidad de la administración en este entorno.

De la observación de estas necesidades nace la Fundación Ciudadanía y Buen Gobierno, cuya finalidad principal es ofrecer a los gobiernos democráticos de los países menos desarrollados una asistencia técnica y consultoría de primer nivel; para impulsar y gobernar el progreso humano.

La FUNDACIÓN CIUDADANÍA Y BUEN GOBIERNO colabora con los responsables públicos para adaptar la acción de gobierno a este nuevo escenario.